
Con la miel en los labios. Así se ha quedado La Alhambra que, aunque se situó entre las diez primeras, finalmente no ha entrado en la lista de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo. Las afortunadas, por orden de votos, han sido la Gran Muralla china, el templo de Petra (Jordania), el Cristo Redentor del Corcovado (Brasil), el Machu Picchu (Perú), la pirámide de Chichen Itza (México), el Coliseo de Roma y el Taj Mahal (India). Siete nuevos monumentos que se suman a la única Maravilla del Mundo Antiguo que aún sigue en pie, las pirámides de Giza (Egipto).
¿Cuál ha sido el criterio? ¿Se puede comparar el Corcovado, con todos mis respetos, con nuestro palacio nazarí?. No hay color. Un resultado injusto que sobre todo supone un reconocimiento a las culturas milenarias (inca y maya) pero que genera una gran decepción para los amantes de la belleza y el arte. El Taj Mahal es el único consuelo estético realmente justo de la lista, pero para colmo quedó el último. ¿Dónde está el buen gusto de la Humanidad?
Pero que la constatación de la magnificencia de la Alhambra no haya sido mundial no quiere decir que no sigamos teniendo la novia más guapa. Yo lo tengo claro.
Y después de elegir a las nuevas maravillas realizadas por la mano del hombre se ha lanzado otra nueva iniciativa, otro concurso para escoger las Siete Maravillas de la Naturaleza. Cuevas, cataratas, bosques, glaciares, lagos, reservas animales, volcanes, oasis... Puedes proponer tus nominaciones hasta el 08-08-08.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario